jueves, 29 de mayo de 2008

Proceso de publicación de un libro IV

Capítulo 6. Diseño del libro

Todo intento de construcción de mensajes debe idear una forma de transmisión efectiva. El libro es medio y fin, la intención de publicar es pretexto para la lectura. Siempre (perdonen lo apoteósico del comentario) es más placentero revolcar la visión sobre un soporte digno (léase adecuado, pertinente, funcional, inteligible, atractivo y bello).

El mejor manuscrito puede ser condenado al olvido por una ejecución técnica mediocre. Es necesario que el equipo editorial cuente con la experiencia práctica, conciencia monetaria (limites en el capital a invertir) y sensibilidad estética de un diseñador especializado en el tipo de publicaciones a realizar.

El proceso de diseño, siguiendo a Datus, comprende los siguientes pasos:

  1. Tamaño del libro. El tema de texto, así como la extensión del mismo son variables determinantes.

  1. Composición de texto, imagen y demás recursos visuales. La elección de familias tipográficas va acorde a la unidad estética del texto en sintonía con su legibilidad. Para Datus [1991, p.87] deben considerarse cuatro aspectos de la letra: figura, tamaño, longitud de línea e interlinea.

  1. Portada y forros. La tapa es el gancho visual primario. Un diseño armonioso garantiza al menos atención al producto.

  1. Selección de materiales (de acuerdo a disponibilidad y presupuesto).

  1. Selección de Imprenta. Factores a tener en cuenta: “calidad de su mano de obra, integridad comercial, escrupuloso mantenimiento a su equipo, cumplimiento de los plazos acordados y (...) sus precios” facilidad financiera y capacidad de almacenamiento. [p.90]

  1. Tipo de Impresión.

  1. Papel.

  1. Encuadernación. Cosido, engrapado o pegado (hot melt).

*En el siguiente capítulo se ofrecerá una explicación más detallada sobre los procesos de impresión y encuadernación.


Fuentes de Consulta:

Smith, Datus C. Guía para la publicación de libros. México, Universidad de Guadalajara, 1991.

martes, 27 de mayo de 2008

Proceso de publicación de un libro III

Capítulo 5. Corrección del manuscrito

Teniendo un manuscrito a la mano, éste debe pasar por muchos filtros antes de llegar a la plancha de la imprenta. Una parte sustancial de todo el trabajo que falta lo realiza el corrector y por tanto “representa uno de los trabajos editoriales más difíciles, pues incluye miles de detalles que ni el propio autor puede detectar a tiempo.” [Datus, 1991, p.70]

La ventaja fundamental del corrector es que puede acercarse al texto “con mayor distancia” que el autor puesto que éste se encuentra comprometido con su escrito y la forma que le ha dado. Sin embargo, nunca debe perderse comunicación con el creador de los mensajes ya que ellos pueden sentir vulnerado su estilo e ideas. Dice Datus: “el corrector tiene que lograr un manejo impecable no sólo de la gramática, sino también de la diplomacia”.

Siguiendo al autor hay siete aspectos a considerar en dicho rubro:

1.- Legibilidad, el corpus del texto debe ser accesible en términos gráficos (la elección de familias tipográficas es de vital importancia de acuerdo al talante del texto a publicar y el público que deseemos captar, es así que elegiremos, para un cuento infantil, fuentes de palo seco o romanas y no rotuladas)

2.- Unificación, abarca temas como corrección ortográfica (debe ser muy minuciosa y coherente), transliteración (sobretodo en caso de traducciones y prestamos lingüísticos coloquiales equivocados), puntuación, homologación de abreviaturas y demás material auxiliar (tablas, notas, fórmulas gráficas, pies de ilustración, etc.)

3 y 4.- Gramática, claridad y estilo. La tarea aquí es depurar errores. La corrección depende mucho del talante del libro a publicar ya que puede tratarse de un texto que deliberadamente falta a las buenas maneras (tal es el caso de la novela Chin Chin el teporocho de Armando Ramírez que en buena parte, evocando la caótica manera de pensar de su psicotrópico personaje, se olvida de reglas ortográficas y da rienda suelta a las convicciones léxicas tepiteñas –de donde es oriundo Chin Chin).

5.- Veracidad de la información, revisando los “datos oscuros” del escrito, el corrector protege al propio autor y a su editorial. Un ejemplo. Leyendo la novela histórica Gonzalo Guerrero de Eugenio Aguirre, que habla sobre uno de los primeros españoles que, presa de un naufragio, llegó al continente americano, fue tomado como esclavo y por azares del destino logró escalar varios niveles en la sociedad maya (llegando a casarse y tener hijos con una nativa). Incluso al llegar la campaña conquistadora de Cortés, Gonzalo rechazó regresar a su natal Andalucía, más aun, decidió luchar y morir a favor de sus hermanos mayas. Todo ello antes de 1520. Bien, resulta que Gonzalo Guerrero (el personaje) en una ocasión “recuerda” algunas obras del Greco, alusión imposible puesto que Doménikos Theotokópoulos, celebre pintor llamado “El greco” por su origen helénico, nace en Creta hasta 1541. Dicho detalle fue errado por el autor e ignorado por el corrector, sobra decir la molestia que ocasiona, sobretodo tratándose de una “novela histórica”.

6.- Propiedad y legalidad, “el corrector tiene la responsabilidad ante el editor de observar en detalle cualquier cosa del manuscrito que pueda violar las leyes nacionales o esté en contra de la política editorial de la empresa, la decencia y la propiedad” [p.76] Esto ya es propiamente oficio de censor, el autor decidirá si acepta los cambios o se va con su texto bajo el brazo.

7.- Detalles de producción, “el corrector, como coordinador del trabajo de autor, ilustrador, diseñador y tipógrafo, es el intermediario que representa al editor y al autor ante los otros operarios.” [p.78]

A las alturas actuales pareciese que hemos divinizado el oficio de corrector, sólo recordemos que su crédito muy pocas veces se exhibe en el escrito. En varios sentidos puede considerárseles una suerte de censores. Es cierto, son filtros de ignorancia.


Fuentes de Consulta:

Smith, Datus C. Guía para la publicación de libros. México, Universidad de Guadalajara, 1991.

Proceso de publicación de un libro II

Capítulo 4. Desarrollo editorial: de la idea al libro.

Un libro es la cúspide del trabajo editorial, es la forma acabada de un manuscrito. Éste puede llegar a las manos de un editor de distintas formas.

Uno, vía personal. El autor (generalmente novicio) hace cuantas copias puede de su trabajo y lo ofrece para publicarlo, sus peticiones van en escala descendente (primero a las grandes –el prestigio es importante- y después a las pequeñas, sino funciona el mismo autor puede decidir publicar su escrito de forma independiente, o -si tiene conocimiento de ello- puede formar su propio sello editorial).

Dos, buscadores de textos. Básicamente cazatalentos, eventualmente pueden conseguir remuneraciones porcentuales por ejemplares vendidos.

Tres, premios. Algunas casa editoriales con posibilidades monetarias organizan concursos específicos para conseguir manuscritos inéditos. Generalmente los galardones son en dos vías, dinero en efectivo (adelanto de pago por derechos de autor) y contratos de publicación del texto.

Cuatro, agentes literarios. Representantes de autores profesionales, quienes presentan a los editores el trabajo de sus clientes y consiguen beneficiosos contratos.

Cinco, elaboración de manuscritos por encargo. La editorial diseña un proyecto editorial que considera rentable y busca a un ejecutante apto.

Papel en mano, la Editorial evalúa con una lectura rápida las “posibilidades” del texto, la extensión y talante del mismo (que tipo de formato requeriría), su afinidad con los temas que la casa maneja, la calidad del texto y el potencial comercial que contenga. Puede entonces aceptar el manuscrito y emprender un proyecto editorial, o considerarlo “impublicable”.


“Todos los aspectos del desarrollo editorial exigen visión” [p.64]


Fuentes de Consulta:

Smith, Datus C. Guía para la publicación de libros. México, Universidad de Guadalajara, 1991.

Segunda Parte, Proceso de publicación de un libro I

Capítulo 3. Aspectos financieros

La industria editorial es negocio. Ése es su principal fin. Una editorial lucra con el conocimiento latente, aquél que está pronto a surgir; la casa editorial en cuestión debe estar pendiente de capitalizarlo correctamente, en resumen: es casi siempre una maniobra arriesgada con beneficios a largo plazo.


Principio fundamental de la edición:

el costo por unidad disminuye a mayor tiraje


El capítulo siguiente es un chapuzón breve y conciso al fin mismo de cada empresa: el billete.

La balanza es firme: al capital disponible se le restan los costos y pagos, se le suman los ingresos y se obtiene la ganancia (debe obtenerse, y ser considerable). Evidentemente no es tan sencillo, veamos los puntos involucrados a la manera de Datus:

Costos:

Preparación editorial

Manufactura

Comercialización y distribución


Costos

automáticamente variables:


Costos no variables

Gastos generales fijos:

Derechos de autor

Preparación editorial

administración

Imprenta

Composición de

los originales (diseño)

Contabilidad

Materiales

Promoción (porcentaje)

Impuestos

Almacenamiento y empaquetado


Renta



Intereses

sobre préstamos



Etc.


Ingresos

  • precio al público. Resultado de la multiplicación, costo unitario por factor editorial arbitrario (ejem. la producción un libro me cuesta 20 pesos, multiplicado por un factor 5 el resultado es 100 pesos)

  • cantidad de ejemplares vendidos. Se calcula el mínimo de ventas para recuperar inversión, capacidad de reinversión y el número de ejemplares “invendibles” (dañados o dirigidos a promoción)

  • descuentos a librerías y otros clientes (por ejemplo voceros). Para que los libreros tengan margen de ganancia (y se conviertan entonces en clientes seguros) deben recibir un descuento generoso. Librerías Gandhi exige a las editoriales mínimo 50% de descuento sobre el precio al público (siguiendo el ejemplo anterior sería 50 pesos)

  • costos eventuales de comercialización. Comisiones a representantes de ventas, gastos de envío, almacenamiento


“El genio editorial se encuentra en la visión y capacidad analítica con que el editor determina cómo incrementar cantidades, reducir precios y al mismo tiempo obtener mayores ganancias.” [p.40]



Fuentes de Consulta:

Smith, Datus C. Guía para la publicación de libros. México, Universidad de Guadalajara, 1991.

Guía para la publicación de Libros - Datus C. Smith, Jr.

Primer parte.

Publicación de libros y desarrollo nacional


Capítulo 1. Estrategia y objetivos generales

La industria editorial maneja una premisa fundamental para el desarrollo cultural de la nación: “los libros son las mejores herramientas de la educación”. La educación es el motor de toda economía, por tanto, la industria editorial es una posición estratégica. ¿Entonces, por qué hay tan poco interés de los empresarios mexicanos por los libros? Ni que decir de la postura gubernamental. Quién sabe, igual y construimos un silogismo tramposo.

Capítulo 2. Socios en el mundo de los libros

Los cuatro fantásticos de la industria editorial son: autor (artífice de la debacle), impresor (reproductor del mal), vendedor (agente patógeno muy agresivo) y editor (el cabecilla de la organización). A todos ellos les debemos -así es querido hermano- toda clase de inmundos errores, Cañitas de Carlos Trejo por ejemplo (me arriesgo a una demanda del ilustre personaje, pero ni modo, así es esto), y estupendos regalos fraternos (enmudezco, si nombrara alguno traicionaría a otros).

Autor. Culpable primigenio. Datus explica: “en un sentido legal y contractual puede ser (además de una persona) un grupo, una institución o incluso un gobierno”. Como dueño legítimo de un legado cultural novo tiene derecho a hacer con él lo que le plazca. Por humildad (o supervivencia) se busca publicarlo, compartirlo.

Recordemos palabras de Rubén Darío a propósito del oficio:


Puso el poeta en sus versos…


Puso el poeta en sus versos

todas las perlas del mar,

todo el oro de las minas,

todo el marfil oriental;

los diamantes de Golconda,

los tesoros de Bagdad,

los joyeles y preseas

de los cofres de un Nabab.

Pero como no tenía

por hacer versos ni un pan,

al acabar de escribirlos

murió de necesidad.


Impresor. Propagandista incidental. Se trata de un empleado técnico no propositivo. Su figura ancestral ha venido desapareciendo consecuencia de los avances tecnológicos (digitalización de procesos), al igual que los antiguos escribas descontinuaron su labor despojo de los tipos metálicos.

La figura romántica del vetusto impresor, sabio y eficaz, se substituye con rapidez por los insípidos técnicos superespecializados.

Sus tareas son: garantizar “la calidad e la impresión, el suministro del papel apropiado, un riguroso seguimiento del proceso, el cuidado en la revisión de pruebas y la calendarización de operaciones” [Datus, 1991, p.24] además de asegurar la entrega del producto en tiempo y forma.

Vendedor de Libros o “librero”. Comerciante. Último eslabón en la cadena productiva, se encarga de la disponibilidad del material para su consumo. Es también el cliente principal (por tanto privilegiado) de las editoriales.

El editor. El ludópata metiche del asunto. Intermediario constante entre el autor y su público. “Coordinador general de la empresa editorial (…) pone en marcha toda la maquinaria de la edición”

Vigila el proceso en tres frentes: 1) edición, 2) producción, 3) ventas y mercadeo.


Fuentes de Consulta:

Smith, Datus C. Guía para la publicación de libros. México, Universidad de Guadalajara, 1991.

miércoles, 21 de mayo de 2008

En Medio…

Sobre el texto:

----Cultura Mediática y Poder Mundial----

Denis de Moraes

Sansón y los filisteos

Hubo una vez un animal que quiso discutir con Sansón a las patadas. No se imaginan cómo le fue. Pero ya ven cómo le fue después a Sansón con Dalila aliada a los filisteos.

Si quieres triunfar contra Sansón, únete a los filisteos. Si quieres triunfar sobre Dalila, únete a los filisteos.

Únete siempre a los filisteos.

Augusto Monterroso


Uno como comprador pretende escoger la mejor oferta. Uno sabe que elige y desconoce (o no) que patrocina a la misma fuerza que lo corroe. Elección ciega, mejor dicho sesgada; más aun, dirigida. Somos prisioneros de nuestros moldeados gustos.

El panorama de los medios de comunicación en la actualidad tiene un solo sustantivo: concentración.

Denis de Moraes en los apartados “Paradigma tecnológico y reestructuración empresarial” y “El dominio de la producción simbólica” de su texto Cultura mediática y poder mundial, expone la situación macabra -el significado- de la conglomeración de recursos multimedia en unas cantas super-empresas. El resultado se traduce en el modus operandi de un virus, una vez acomodado, mientras nadie se interponga, se reproduce a placer invadiendo todo lo posible.

Una super-empresa o holding es, siguiendo al autor, “una red corporativa formada por elementos complementarios, pero mantiene una ascendencia sobre el todo, recurriendo a mecanismos de acompañamiento de metas de producción y lucro canalizados por la informatización de procesos y sistemas”, en breve: una máquina de dinero muy eficiente.

Un ejemplo cercano es Sony. La empresa de origen japonés en poco más de 60 años de existencia (fue fundada en 1946) controla buena parte de las ventas en equipos electrónicos (TV, DVD, reproductores de audio, etc), material de soporte (memorias externas, CDs, DVDs, Blue Ray, cintas de video, etc), y además produce entretenimiento en cuatro vías: TV, cine, música y videojuegos. La treta no es infantil, un individuo puede consumir una variedad impresionantes de entretenimiento con un solo sello empresarial, inclusive una cadena entera de sucesos son dominados por la gigante nipona.


Sony, ejemplo de Holding multinacional

Imagen tomada de pepeherrera.com


Supongamos que tengo una fiesta. En la misma los discos producidos por Sony BMG se escuchan gracias a un sistema de sonido Sony, al tiempo tomo fotografías y grabo video con una cámara digital Sony que funciona con energía de baterías Sony y utiliza minidiscos de marca Sony. Estos pequeños discos los reproduzco posteriormente en mi DVD Sony que trasfiere imagen a mi televisión Sony. Las fotografías me gustaron tanto que decido subirlas a la red, así que utilizo la memoria DS Sony de mi cámara Sony y la conecto a mi consola de videojuegos multiusos Play Station 3 (que es de Sony) que también se puede conectar a la red y navegar en la misma.

Gilles Lipovetsky en una parte de su libro El imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades modernas afirma: “al institucionalizar lo efímero y diversificar el abanico de objetos y servicios, el apogeo de la moda ha multiplicado las posibilidades de elección, ha obligado a las personas a informarse, a acoger la novedades y a afirmar sus preferencias subjetivas: el individuo se ha convertido en un centro de decisión permanente, en un sujeto abierto y móvil, a través del calidoscopio de los artículos.” ¿Será?

De Moraes continua con un dato aun más grave: 20 conglomerados empresariales emiten dos terceras partes de la información y contenidos culturales que se producen en el mundo. Posiciones estratégicas de la producción total de contenido (bajo la denominación que se quiera) se encuentran en pocas manos y éstas disminuyen apresuradamente.

¿Ante tal hiperconcentración se puede hablar de competencia? Seguro, pero a solas.


Fuentes de Consulta:

  • De Moraes, Denis. Cultura mediática y poder mundial. México, Norma, 2005
  • Lipovetsky, Gilles. El imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades modernas. Barcelona, España: Anagrama, 2007

miércoles, 2 de abril de 2008

Empresa = lucro sostenido.

EMPRESA

Definiciones:

“Organización de una actividad económica que reúne elementos del capital y trabajo con el fin de producir bienes y servicios para el mercado.”

-Franklin, Benjamín. Organización de empresas, Mc Graw Hill, 2 ed, México D.F.

“Conjunción de recursos materiales, financieros, humanos y tecnológicos cuyas actividades persiguen preponderantemente un lucro, pero que también cumple con una función social (proporciona satisfactores a la comunidad) y económica (crea fuentes de trabajo y genera utilidades), dentro del ámbito en el que se desenvuelve.”

-Elizondo, López Arturo. El proceso contable, Thompson, ed 11 p.42

Funciones de la empresa:

Administración de: a) producción, b) mercadotecnia, c) finanzas, y d) recursos humanos.

Recursos de una empresa:

Para que una empresa pueda lograr sus objetivos, es necesario que cuente con una serie de elementos, recursos o insumos que conjugados armónicamente contribuyen a su funcionamiento adecuado, dichos recursos son:

1. Recursos Materiales: Son los bienes tangibles con que cuenta la empresa para poder ofrecer sus servicios, tales como:

  1. Instalaciones: edificios, maquinaria, equipo, oficinas, terrenos, instrumentos, herramientas, etc.
  2. Materia prima: materias auxiliares que forman parte del producto(s) en proceso, o ya productos terminados, etc.

2. Recursos Técnicos: Son aquellos que sirven como herramientas e instrumentos auxiliares en la coordinación de los otros recursos, Pueden ser:

  1. Sistemas de producción, de ventas, de finanzas, administrativos, etc.
  2. Fórmulas, patentes, marcas, etc.

3. Recursos Humanos, refiere al personal a cargo de poner en funcionamiento la empresa, hay que tener en cuenta que como seres humanos tienen:

  1. Posibilidad de desarrollo
  2. Ideas, imaginación, creatividad, habilidades
  3. Sentimientos
  4. Experiencias, conocimientos, etc.

4. Recursos Financieros: Son los recursos monetarios propios y ajenos con los que cuenta la empresa, indispensables para su funcionamiento y desarrollo, pueden ser:

  1. Recursos financieros propios, en las formas de: dinero en efectivo, aportaciones de los socios (acciones), utilidades, etc.
  2. Recursos financieros ajenos; están representados por: prestamos de acreedores y proveedores, créditos bancarios o privados y emisiones de valores, (bonos).

CLAISFICACIÓN DE LAS EMPRESAS:

Por Actividad o Giro:

Industriales: extractivas y Manufactureras

Comerciales: mayoristas, minoristas, comisionistas

Servicios: transporte, turismo, instituciones financieras, servicios públicos (varios), servicios privados (varios), educación, salubridad (hospitales), finanzas/seguros.

Por origen de capital:

Públicas: centralizadas, descentralizadas

Privadas: nacionales, nacionales y extranjeras, extranjeras

Magnitud de la empresa:

Financiero

Personal ocupado

Producción

Ventas

Criterio de nacional financiera

Criterio económico:

Nuevas

Necesarias

Básicas

Semibásicas

Secundarias

Criterio de constitución básica:

Sociedad anónima

Sociedad anónima de capital variable

Sociedad de responsabilidad limitada

Sociedad cooperativa

Sociedad civil

Asociación civil

Fuentes de consulta (funciones, recursos y clasificación).

  • HERNÁNDEZ Y RODRÍGUEZ, Sergio. Introducción a la Administración, un enfoque teórico práctico, Mc. Graw Hill, México D.F., 1994.

  • GALINDO, Munch. Fundamentos de Administración, TRILLAS, México, D.F., 1991.

Agradezco profundamente a Erandi Sesasi Aguilar, amiga y administradora unamita, por proveer los insumos necesarios para esta investigación.